Circo Interior Bruto

 

Función 2: Me gusta porque es sencillo y de oro macizo

Circo Interior Bruto, Madrid, jueves 30 de septiembre, viernes 1 y sábado 2 de octubre de 1999, a las 21:00

Boca a Boca


Aterrorizados ante una naturaleza autosuficiente que no podemos dominar.


Damos vida a una realidad muerta, partiendo de la destrucción de la que no necesita de nuestra intervencóin para subsistir.




¿Qué desea?


Nº de horas de trabajo necesarias para adquirir un determinado objeto en relación a los ingresos mensuales disponibles.


Precio del objeto en Ptas.




(Ingresos mensuales en Ptas / 20 días de trabajo al mes / 8 horas diarias de trabajo)




El que siente la silla que sienta


Siéntate siéntete

Siéntete sentado

Siéntate sentido

Asienta tus sentimientos

Siente tus asentamientos

Siente por qué te sientas

Los superagradecidos hablan por boca de otros


Si se acumula la palabra y se abusa de ella se va matando el CUARTO NIVEL.


Queda el animal, pero si se acumula el movimiento y se abusa de él se extenúa a la bestia, se va matando el TERCER NIVEL.


Queda la planta, pero si se acumula el deseo haciendo inflarse a lo tranquilo se va matando el SEGUNDO NIVEL.


Queda el mineral, pero si se acumula la indolencia la piedra se vuelve inerte, se va matando el PRIMER NIVEL.


No queda nada que dé las gracias al PRIMER ARTISTA.

Reflexión del objeto


Materia que el ser humano ordena o interpreta en una o más funciones.


Supone una forma de relación con uno mismo.  Es una relación de poder para poder mejorar las condiciones de vida de uno mismo.


Como relación de poder se interpreta como concentración de valor y acumulación. Como mejora de las condiciones de vida se interpreta como cobertura de todas las posibles necesidades y espacios de relación con el medio, dominio-protección, tiempo-espacio, etc.


Las funciones específicas:


Herramienta-útil

Memoria

Adorno.


Entre lo útil y lo inútil está la potencialidad (en donde se mueve el mecanismo publicitario).

Los caminos del fetichismo son inescrutables II


Estoy aquí rodeado de todas mis reliquias, mis pequeños dioses domésticos. Me siento como si estuviera intentando construirme un mundo a mi imagen y semejanza, un sinfín de objetos que devuelven mi mirada y trazan un círculo protector a mi alrededor. Son como pequeños amuletos, cada uno susurrando algún conjuro en alguna lengua inexistente.


¿Qué me dicen de mi mismo los objetos con los que me he rodeado?


Ha pasado mucho tiempo. Ahora tus bocas están a milas de distancia. Tus bocas están a millas de distancia...

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¡De entre todos nuestros antepasados siento una especial predilección por uno de ellos: el homo habilis o Australopithecus habilis, segun los autores! Esta diferencia de nomenclatura proviene de la distinción entre homínido y el género Homo, eslabón superior en la escala evolutiva.


Me apena y preocupa que este ser, el A. habilis, se encuentre fuera del rango humano y sea considerado simplemente un estado intermedio, al emplear como barema la capacidad craneana (el A. habilis contaba con 600 cc de masa encefálica mientras que son catalogados como humanos los seres con más de 800 c.c.)


Estamos ante un caso más de segregación. ¿Cómo se puede no considerar humano al primer ser que comenzó a construir y a emplear utensilios y objetos únicamente por no atenerse al canon establecido?


Reivindiquemos el “Homo” del Australopithecus habilis, precursor de ingenieros y arquitectos.

Magia: el arte de hacer aparecer y desaparecer objetos


Respirar genera objetos, los objetos que generamos ocupan un lugar, los lugares ocupan espacios, son espacios fetiche, almacenémoslos en el recuerdo.

Documentación adicional:


- Texto de presentación (pdf).


- Galería de imágenes de la función.


- Tarjeta postal (pdf).

El tema de los objetos, y todo lo que nos complican la vida. Desde el objeto útil hasta la obsesión auto-destructiva con el objeto del deseo, pasando por toda clase de resoluciones armónicas sobre el problema del valor de uso y el valor de cambio, hasta llegar a la conclusión de que entender el objeto roto como un objeto libre. (No es una broma. Nunca se habían roto tantas cosas en la preparación de una función del CIB.)


El espacio de la sala se abría como un cajón de sastre, revelando, sucesivamente, las diferentes intervenciones, llegando a convertirse en otro objeto más que se metamorfoseaba ante los ojos del público con el desarrollo de los números de la función.


El maestro de ceremonias, en esta ocasión, fue Rafael Suárez. La función contó con la colaboración de Alejandro Martinez Parra.