Circo Interior Bruto
Circo Interior Bruto
Presentación de la Creación del Mundo en 11 funciones
Viernes 18 de junio de 1999, 21:00, Circo Interior Bruto, Madrid.
1. Presentación
¿Por qué circo?
No se trata de crear un circo, ni espectáculos circenses. Se trata de presentar propuestas de creación que utilizan el amplio concepto del circo como arranque para sus investigaciones.
El circo como pista de presentación de trabajos muy diferentes. El circo como reunión entorno a la sorpresa enriquecedora del intercambio. Circo como comunidad de seres humanos a los que les va costando distinguir entre arte y vida. Circo porque es lúdico. Circo porque es arriesgado. En el circo uno se entrena mental y físicamente. Se trata, por tanto, de plantear una estructura de trabajo de creación y de presentación del mismo.
¿Por qué interior?
El circo que más nos interesa es el que se instala dentro de nuestras cabezas. O en los diversos órganos que contenemos. Las habilidades que se presentarán son de músculos internos. El buen truco es el que acaba fuera de la pista, mientras lees el periódico en el metro y sonríes ante la bofetada del payaso, o cuando estás bebiendo sopa, y sientes que el equilibrista salta de la cuerda floja...
Nos gusta hacernos preguntas, preguntas de forzudo, preguntas de malabarista, preguntas de mago, preguntas de escapista. Probablemente lo que se vea en la sala no sea más que otra pregunta, disfrazada de circo.
¿Por qué bruto?
Sobran las explicaciones. Si no lo entendéis, ya lo entenderéis.
2. CIB es una herramienta de investigación
Nos hemos inventado unas paredes, o sea, unas condiciones, unas especiales orejas para intentar percibir los pequeños ruidos de las pisadas de los ratones.
Nos hemos reunido, en principio 12 durante un año, para intentar entender algo de lo que ocurre en el patio.
Presentaremos una función mensual, hasta llegar a hacer 11 circos interiores brutos, de julio a julio (teniendo el mes de agosto como vacación).
Durante este período trabajaremos sobre el tema “La creación del mundo en 11 funciones”. No pretendemos quitarle el puesto a nadie. Más bien nos permitimos asumir la vieja figura de bufones, que precisan de un hilo conductor, para intentar remendar algunos descosidos. Plantearse la creación del mundo en 11 funciones no es más que un método para subrayar y bucear en algunos asuntos que están en la base del truco general de nuestro mundo, del ¿por qué ocurre lo que ocurre y no podrían ocurrir otras cosas? Ése es nuestro compromiso, si los seres poderosos nos lo permiten.
3.Los socios y socias del CIB
“Todo aquello que quiera que le dé la luz, que tenga socios.”
En este caso, además del apoyo económico y la contrapartida de la recepción de la información, desarrollamos la teoría de que los observadores de este proceso son tan observadores como nosotros.
Nosotros sólo hacemos el trabajo sucio.
Bienvenidos en todo caso.
El coste de socio CIB es de 2500 ptas. por el año. (Se admiten mayores aportaciones económicas, por supuesto.)
Por entrar a las funciones, los/as socios/as pagarán 200 ptas. Los/as no socios/as, 400 ptas.
4.El local del CIB
¡Qué gran placer tener un lugar de encuentro! Esa conversación perdida, esa mirada furtiva, ese pesado de al lado, ese intelectual airado...
Es un gusto para nosotros poder ofrecer este espacio de tertulia, repleto de monos, elefantes, gacelas y víboras, cada cual con sus propias habilidades. Prolongación natural del circo interior, que abrirá sus puertas todos los jueves y viernes y siempre que cumpla con una función.
5.El Circo Exterior Bruto
Es probable encontrar almas gemelas al o largo de este año de pesca.
En este sentido estamos abiertos a presentar en la sala proyectos hermanos o primos o nietos de las ideas con las que vamos a jugar.
Tenemos claro que no somos los únicos payasos.
Documentación adicional:
- Texto de la presentación (pdf)
- English version of the presentation (pdf)
- Galería de imágenes de la presentación.
- Tarjeta postal (pdf).
¿Cómo presentar en público algo que ni existe, ni tenemos del todo claro cómo será? En principio, no tiene mucho sentido intentar definir un proyecto que ya de por sí se planteó como una “herramienta de investigación”. Pero también nos apetecía mucho contonearnos un poco ante el público.
Resolvimos el dilema a través del factor básico de la presencia, el trabajo en grupo, y el diálogo y enlace creativo que queríamos formar. Lo que estábamos intentando conseguir era establecer unos vínculos entre una serie de personas de pesos y tamaños muy dispares. Así que eso mismo hicimos, delante del público. Creamos una camisa que pudiera albergarnos a todos. Desde ahí lanzamos nuestras inquietudes, pensamientos, expectativas y fobias. Era el lugar desde el que cada uno tenía, por un lado, su propia camisa y su propia visión del futuro del proyecto, y a la vez estaba estrechamente vinculado a las camisas de los demás, y acoplaba su visión personal a ese espacio ilimitado que fue el CIB.
“Damas y Caballeros, bienvenidos a bordo. Por favor, abróchense los cinturones...”
(Luego, como es de rigor en estas situaciones, nos emborrachamos gloriosamente.)